En el extremo norte de la Costa Brava se encuentra uno de sus paisajes más impresionantes y menos conocidos: la Serra de Rodes, un entorno natural donde la montaña y el mar se encuentran creando panorámicas únicas.
Situada dentro del Parque Natural del Cap de Creus, esta sierra ofrece rutas de senderismo espectaculares, miradores privilegiados y una sensación de naturaleza en estado puro difícil de encontrar en otros puntos del litoral.
Un paisaje esculpido por el viento
La Serra de Rodes destaca por su geografía singular. El viento de tramontana ha modelado sus rocas y su vegetación, creando un paisaje casi escultórico, donde cada rincón parece diseñado por la naturaleza.
A medida que se asciende por sus caminos, el horizonte se abre hacia el Mediterráneo, ofreciendo vistas que alcanzan kilómetros de costa y, en días claros, incluso los Pirineos.

Sant Pere de Rodes: historia con vistas al infinito
Uno de los grandes iconos de la zona es el Monasterio de Sant Pere de Rodes, un conjunto monumental situado en lo alto de la sierra.
Este antiguo monasterio benedictino no solo destaca por su valor histórico y arquitectónico, sino también por su ubicación privilegiada. Desde aquí, las vistas sobre el Cap de Creus y el mar son simplemente espectaculares.
Es una parada imprescindible tanto para los amantes de la historia como para quienes buscan uno de los mejores miradores de la Costa Brava.

Rutas para todos los niveles
La Serra de Rodes ofrece diferentes rutas adaptadas a distintos niveles. Desde paseos accesibles hasta itinerarios más exigentes, todos comparten un denominador común: la conexión con la naturaleza.
Uno de los recorridos más recomendados es el que conecta el monasterio con El Port de la Selva, combinando mar y montaña en un mismo itinerario.
Caminar por esta zona es descubrir una Costa Brava más salvaje, más auténtica y menos transitada.

Una escapada para desconectar
La Serra de Rodes es el lugar perfecto para quienes buscan desconectar del ritmo diario y reconectar con la naturaleza. Aquí no hay prisas, solo caminos, silencio y paisajes que invitan a detenerse.
Y si quieres completar la experiencia, alojarte en GHT Hotels te permitirá explorar la Costa Brava a tu ritmo, combinando rutas, mar y descanso en un entorno privilegiado.
Porque hay lugares que no solo se visitan… se sienten.




















