Cada noviembre, Girona cambia de ritmo. Las salas, plazas y patios del Barri Vell —el mismo barrio que se asoma al río Onyar— se llenan de proyecciones, encuentros con directores y ese ambiente algo febril que solo genera un festival de cine bien hecho. En 2026 el Girona Film Festival cumple su 38ª edición, del 10 al 14 de noviembre, bajo el lema «Els referents són la nostra identitat».
Es un festival pensado, sobre todo, para el talento emergente: cuenta con una Sección Oficial de largometrajes y cortometrajes, proyecciones al aire libre junto al Onyar y actividades de networking entre creadores, técnicos y estudiantes de cine. Una parte de la selección también puede verse en streaming, para quien no llegue a todas las sesiones.
Girona en esos días se llena rápido. Y aquí es donde entra un plan que muchos asistentes repiten: dormir en la costa y subir a la ciudad para las sesiones, volviendo después a un entorno con menos ruido. La Costa Brava y el Maresme lo permiten sin complicarse: todas las localidades del Grupo GHT Hotels están a un trayecto razonable de Girona.
En este blogpost descubrirás:
Tossa de Mar, donde el cine ya tiene historia propia
Lloret, Platja d’Aro, S’Agaró y Calella: otras bases posibles
Cómo moverte
Tossa de Mar, donde el cine ya tiene historia propia
Si hay un pueblo de la zona con vínculo real con el cine, es Tossa de Mar. Aquí se rodó en 1950 Pandora and the Flying Dutchman, con Ava Gardner, y ese paso por la villa sigue siendo parte de cómo Tossa se cuenta a sí misma: la muralla medieval de la Vila Vella, la villa romana dels Ametllers y las calles del casco antiguo que ya salían en pantalla hace más de setenta años.
Es también la localidad donde el Grupo GHT Hotels tiene mayor presencia en la costa —seis alojamientos entre Tossa y sus alrededores—, así que hace de puerta de entrada natural para quien quiera combinar festival y playa. El Hotel GHT Neptuno Tossa & VENUS SPA, por ejemplo, tiene un spa solo para adultos (con suplemento) que viene bien después de un día entero entre proyecciones y paseo por el pueblo.

Lloret, Platja d’Aro, S’Agaró y Calella: otras bases posibles
Lloret de Mar está a un trayecto cómodo en coche de Girona y reúne perfiles muy distintos según el hotel: desde propuestas solo para adultos hasta otras pensadas para familias, todas cerca de la playa de Fenals. Más al sur, Platja d’Aro y S’Agaró ofrecen otro ritmo, con la bahía de Sant Pol y su entorno de pinos como telón de fondo. Y en el Maresme, Calella tiene una ventaja concreta para quien prefiere no conducir: hay conexión en tren hacia Girona, aunque con trasbordo.

Cómo moverte
Para llegar desde la costa hasta Girona en coche, la AP-7 es la vía principal, con carreteras comarcales como la C-65 o la GI-682 completando el trayecto según el punto de partida. Conviene revisar la programación del festival con antelación en gironafilmfestival.com para planear qué sesiones y sedes te interesan, y reservar el alojamiento con tiempo: noviembre en Girona, con el festival de por medio, tiene más movimiento del habitual.
Entre proyección y proyección, el Barri Vell da para perderse con calma. Y al final del día, el Mediterráneo sigue ahí, a un trayecto corto, esperando en cualquiera de los destinos del Grupo GHT Hotels. Puedes consultar disponibilidad y reservar en la web oficial de GHT Hotels.

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