La Costa Brava: una fuente de inspiración

 

Parece que la naturaleza salvaje que caracteriza a nuestra Costa Brava ha sido, desde siempre, una fuente de inspiración y motor creativo para distintos artistas.
Hoy recordaremos algunos de los lugares y personajes que dejaron una huella en la historia de este territorio.

Y en Tossa cayó una estrella.

Entre los años 40 y los 70, la costa gerundense fue uno de los destinos turísticos más visitados por muchas estrellas de Hollywood. Precisamente, hablaremos de una de ellas: Ava Gardner, que revolucionó en 1948 Tossa de Mar con el rodaje de “Pandora y el holandés errante”. El glamour llegó al pueblo, hasta tal punto que hoy podemos disfrutar de una estatua que recuerda el paso de la actriz.

El británico del whisky y el cigarro.

El escritor Tom Sharpe pasó sus últimos años de vida en Llafranc, Palafrugell.
Después de vivir durante 4 inviernos en el Hotel Llevant, se compró una casa en el año 1996. Lo conocían como el británico del whisky y el cigarro. Cuentan que, en el hotel, tenían un vaso preparado exclusivamente para él porque detestaba los vasos largos y las copas de balón.

A sangre fría.

Truman Capote aterrizó en la costa de Girona, concretamente en Palamós, para escapar del tráfico, del ruido y del ajetreo de Nueva York con el fin de concentrarse en la que se convertiría en una de sus mejores obras: “A sangre fría”. Los vecinos de Palamós lo recuerdan paseando por el pueblo, comprando a los campesinos de la zona, contemplando las sardanas y admirando a los pescadores que regresaban de la mar.

Cadaqués o el sueño de Dalí.

Salvador Dalí describía Cadaqués como “el pueblo más bonito del mundo”. Su paraíso místico comenzaba en los llanos del Empordà, rodeado por las colinas de La Albera y encontraba su plenitud en la bahía de Cadaqués. Cadaqués es uno de los destinos imprescindibles para todos aquellos que quieran conocer la vida y obra del genio surrealista Salvador Dalí, pasear por la conocida Casa-Museo de Portlligat (su extraordinaria residencia-taller) y, por qué no, rodearse de casas blancas que asoman al mar y dejarse envolver por la tranquilidad y la luz que inspiraron al artista.