Rutas imprescindibles para senderistas

 

El final de verano en la Costa Brava marca el inicio de una larga temporada de tranquilidad que te permitirá disfrutar de los encantos de tan interesante zona del litoral mediterráneo. Si te gusta el senderismo, te proponemos las siguientes cinco rutas para que aproveches la llegada del otoño de la mejor forma posible.

 

 

De Calella de Palafrugell a Palamós

El inicio de la ruta se sitúa en una localidad bellísima que está considerada como una de las perlas del Mediterráneo. En tu recorrido, de 10,5 kilómetros, pasarás por lugares como los Jardines de Cap Roig y por calas diversas y puntos estratégicos a tener muy en cuenta. Duración aproximada de la ruta: en torno a seis horas.

 

 

De Cala Monjoi a Roses

Conocida por ser donde se instaló el mítico restaurante de Ferrán Adriá, la cala es la antesala al parque nacional del cabo de Creus. Su recorrido es muy recomendable para conocer la flora y la fauna de este rincón de la península. La ruta tiene una extensión cercana a los 10 kilómetros y se tarda unas cuatro horas y media en realizarla.

 

Cadaqués, Port Lligat y el Cabo de Creus

Los dos primeros pueblos son definitivos para entender la obra de Dalí y su día a día en estas localidades. De hecho, es posible visitar la casa donde residió tan genial artista. La zona final de la ruta es una apuesta por la naturaleza salvaje, sin urbanismo y sin limitaciones. Tardarás unas cinco horas en recorrer los 10 kilómetros de esta ruta.

 

Desde L’Escala hasta Torroella de Montgrí

Es una de las etapas del Camí de Ronda y, posiblemente, una de las más populares. Te permitirá conocer el alto y el bajo Ampurdán y comprobar, en primera persona, esos contrastes paisajísticos que le dan ese toque distintivo a esta costa. Son 20 kilómetros que se pueden realizar en unas cinco horas debido a las características del terreno (liso en su mayor parte).

 

Desde Garraf a Vilanova i la Geltrú

Tu punto de partida es un mirador sobre el mar absolutamente imprescindible. Las famosas curvas de su carretera forman una incesante serpiente de asfalto que te sorprenderá. Recorrer este macizo te llevará a conocer parajes como Can Lluçà, la ermita blanca de Trinidad y la Peña del Rayo. Termina en la playa de Sitges, alcanza la ribera de Ribes y ya estarás viendo el puente que te lleva al punto final de tu destino. 22 kilómetros y seis horas de camino te esperan.

Como habrás comprobado, el otoño puede ser la mejor opción para disfrutar de una serie de paisajes que merecen toda tu atención. No lo dudes a la hora de emprender tu camino y de convertir tu andadura en una forma perfecta para disfrutar del fin de semana o de cualquier día libre que tengas.

De ti depende conocer, mejor que nunca las peculiaridades de la Costa Brava, una de las gemas de la costa catalana.

¿Te animas a hacer alguna de las rutas que te hemos propuesto?