La costa es mucho más que la costa

 

Desde GHT Hotels nunca nos cansaremos de decir que la costa es mucho más que la costa. Para demostrarlo, hemos escrito un post dedicado a esos momentos de las vacaciones en los que, sencillamente, necesitas “algo más”.

¿Qué piensas cuando piensas en la costa? Déjanos adivinar… ¿Playa y mar? Es normal, la gran mayoría de visitantes vienen a la costa para relajarse escuchando el romper de las olas, leer un buen libro mientras el sol broncea su cuerpo, o pasar el tiempo sin prisas con los amigos. Pero, ¿y si te saturas? ¿Y si un día te levantas con ganas de vivir otras experiencias? Desde GHT Hotels nunca nos cansaremos de decir que la costa es mucho más que la costa. Para demostrarlo, hemos escrito un post dedicado a esos momentos de las vacaciones en los que, sencillamente, necesitas “algo más”.

Zona volcánica de la Garrotxa

Sí, la Garrotxa fue una zona volcánica activa hace muchos, muchos años. Hoy, esta zona volcánica cuenta con una diversidad de fauna y flora impresionante. Sin duda, se trata de un parque natural que no debes perderte si pasas las vacaciones en la Costa Brava. A tan solo una hora y cuarto en coche de Platja d’Aro, encontrarás un paraje que no se ve todos los días, donde podrás pasear por los senderos y admirar los miradores. Volcanes y vegetación nunca habían creado un paisaje tan valioso.

Massís de Cadiretes

Este macizo tan cercano a la costa abarca las localidades de Sant Feliu de Guíxols y Tossa de Mar. Es la razón por la que la costa de dichas zonas es totalmente salvaje y escarpada, pero posee una belleza innegable. El macizo es muy apreciado por su cultura (ermitas y castillos), su orografía (dólmenes y acantilados) y sobre todo por el choque con el mar, donde crea espectaculares calas. ¡Y lo mejor es que está muy cerca de nuestros hoteles GHT!

Les Guilleries

Más allá del Macizo de les Cadiretes, a poco más de una hora en coche desde Lloret de Mar o Tossa de Mar, encontramos Les Guilleries, una zona característica por ser de las más boscosas de la comarca de La Selva. Es el parque natural idóneo para todos los excursionistas, donde se pueden recorrer rutas cada cual más bonita que la anterior. El hipocentro de esta zona es el embalse de Sau. Un embalse que se creó a partir del valle del pueblo de Sau. Hoy en día, aún se puede ver la iglesia del pueblo, que ha perdurado durante todos estos años. Sin duda, un lugar que vale la pena visitar.

Aiguamolls de l’Empordà

Uno de los parques naturales más apreciados de la Costa Brava. El río Ter, Fluvià y Muga son los responsables de tal maravilla. Durante milenios, el curso de estos ríos formaron lagunas, meandros, y albuferas, donde crecieron bosques de ribera en tierras salobres. Hoy en día, el resultado es un paraje natural ideal para avistar aves, a poco más de una hora en coche de Platja d’Aro. Además, dispone de itinerarios para que puedas recorrer todos los rincones dels Aiguamolls de l’Empordà.

Lago de Bañolas

Muchos lo conoceréis por la leyenda del Monstruo del Lago de Bañolas. Este lago, el más grande de Cataluña, se alimenta de los ríos Ter y Fluvià, así como de acuíferos de la Alta Garrocha. Como en todas las zonas donde hay agua, su fauna es increíblemente extensa, y su flora sumamente abundante. Es un lugar ideal para pasear con la familia. Además, en 1992 fue el elegido para celebrar las competiciones de remo de los XXV Juegos Olímpicos de Barcelona, lo cual ha consolido el lugar como un centro competiciones de remo.